¡Bienvenidos a mi blog! Espacio que dedico a compartir mis proyectos audiovisuales y a hablar de películas, series, música, libros y entretenimiento en general.
La primera vez que vi Blade Runner (1982) no entendí por qué Roy Batty salvaba al detective Deckard. La confrontación final sucedía en las azoteas de unos edificios. Deckard se balanceaba y se le resbalaban los dedos del pilar donde se aferraba. El Nexus-6 sólo tenía que pisarle la mano o limitarse a aguardar que cayera al vacío. Sin embargo, lo agarra de la muñeca y lo pone a resguardo. ¿Por qué?
Roy Batty es un Nexus-6. En el universo de la película los nexus son una serie de androides no sólo con las mismas capacidades que los seres humanos sino que pueden hacerse pasar por uno sin que alguien note la diferencia. Pero, como las personas, estos robots tienen un tiempo limitado.
El objetivo de Batty y sus colegas es pedirle a su creador [el multimillonario Sr. Tyrell cuya empresa es la que los fabrica] que les prolongue su existencia. En ese cara a cara, Roy Batty enloquece pues el genio detrás de los Nexus-6 no posee el conocimiento ni la tecnología para acceder al pedido. Es una escena perturbadora ya que es el equivalente a toparte con Dios y que su respuesta a una de los mayores interrogantes de la humanidad [¿se puede eludir a la muerte?] sea un no rotundo.
Ese momento es importante si queremos comprender por qué le perdonará la vida a Deckard. El monólogo de lágrimas en la lluvia lo terminará por aclarar:
Yo he visto cosas que ustedes [por los humanos] no creerían. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäusser Todos esos momentos se perderán en el tiempo... como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.
Pero si deja vivir al detective... Al menos dejará una huella de su paso por el mundo.
La muerte nos llegará y con ella se desvanecerán nuestros logros y fracasos; alegrías y tristezas; deseos y secretos; fortalezas y debilades. ¿Pero saben una cosa? Seguiremos vivos en la memoria de familiares, amigos, compañeros de trabajo, simples conocidos. Ellos dejarán constancia de nuestro paso por el mundo y de lo que hicimos. Una breve reflexión: ¿cómo queremos que se nos recuerde?
Roy Batty no tuvo elección; se confió que podría alargar su existencia y a lo último, se conformó con que alguien lo recordase. De seguro Deckard no lo olvidará, pero probablemente cuando le llegue su hora, no se habrá molestado en transmitir a otros aquello que el androide "ha visto y no creeríamos".
Nosotros sí tenemos la posibilidad de elegir. Porque desde temprana edad, en mayor o menor medida, tenemos un contacto con la muerte y lo que representa. No la comprendemos del todo pero sabemos que no hace distinción de clase, raza o edad. Hoy podemos estar, mañana tal vez no. Sabiendo eso...
Hoy quiero compartir algunas imágenes de lo que fue el acto por el 98° Aniversario de Dolavon. El evento se había pospuesto por la falta de agua que padecieron las localidades del VIRCh. Como sea, este viernes 28 de abril el clima que se respiró fue de fiesta.
El lugar elegido para el acto fue el Gimnasio Municipal. Hubo un importante operativo de seguridad por la presencia del gobernador Mario Das Neves.
Estudiantes y docentes de distintas escuelas de Dolavon como Don Eladio Zamarreño, William C. Morris, entre otras, dijeron presente.
Resalto la participación de los veteranos de la Guerra de Malvinas.
De izquierda a derecha: Walter Sisterna, Pety Castillo, Nicolás Nahuelhuen y Cipriano Millanguir.
Pasadas las 11:00, ingresaron Dante Bowen [intendente de Dolavon] junto al gobernador de Chubut, Mario Das Neves.
Tras entonar las estrofas del Himno Nacional, gobernador e intendente dieron su discurso y prosiguieron con la entrega de plaquetas y reconocimientos a comunidades y escuelas.
Valeria Morón, directora de la 781, recibió una heladera para el comedor de la institución.
Los festejos por el 98° Aniversario de Dolavon continúan este domingo 30/04. Si te interesa saber el cronograma, las muestras y las actividades que se llevarán a cabo, te dejo un enlace directo haciendo click acá.
Estoy de acuerdo con Keith Richards cuando dice que ir a un concierto no es muy distinto a ir al templo. Hay cierto ritual en la peregrinación, donde te vas encontrando con otros fieles, yendo a idolatrar a alguien durante dos horas. Le entregás todo de vos, como me comenta un tipo al lado, chivado y exultante en el parate luego de Jijiji.
Mi peregrinaje arranca temprano, en la parada de ómnibus de Trelew. Llego temprano a Madryn. Pero es preferible que sobre y no que falte tiempo. Aprovecho a caminar, hace mucho que no ando por esos pagos. El clima está bien, la ciudad está tranquila y se asemeja al recuerdo que tenía. No cambió mucho. Pongo marcha al templo, esta vez encarnado en el Gimnasio Municipal. Sigue siendo temprano y decido matar el rato tomando una lata de cerveza y observando a los fieles: un grupo numeroso a la entrada que canta el típico los Redó, los Redó, vamo' los Redó. Mientras, desde el stereo de un coche suena Oda a la sin nombre, aquel hit del disco debut solista de Skay. Esta es la parte que más disfruto de los recitales. Es un momento único donde no existen rivalidades; nada de boludeces de River/Boca o de partidos políticos. Acá todos tiran para el mismo lado.
Tiro la lata al tacho y me decido a entrar. No hay nadie. Son casi las 20:30. La entrada pone 21:00. Chequeo Twitter en el celular y me fijo en la cuenta de la productora: a las 22 en punto sale Skay a escena. Con razón. Me arrepiento de no checar antes la data, podría estar tomando otra birra. Qué se va a hacer. Me pido una hamburguesa y me siento en la tribuna a esperar. Poco a poco, la gente va colmando el gimnasio y ese clima de afuera se empieza a respirar adentro.
¡Y finalmente aparece Skay! Con su sombrero, la camisa desabrochada y la viola a cuesta. Parece flotar en el escenario. El poderoso acorde de Arcano XIV abre la velada. Y suena de puta madre. El sonido es espectacular en general; cada instrumento se escucha parejo. Pero, obvio, la atención de la audiencia se concentra en la voz quebrada y en las seis cuerdas del ex Patricio Rey.
Beilinson tocó clásicos de los Fakires: Flores secas, Lejos de casa, Falenas en celo, Genghis Khan, la ya citada Oda... También estuvieron presentes canciones de su último trabajo, El engranaje de cristal, en la que destaco Chico Bomba. Uno de los grandes momentos fue con El fantasma del 5to piso, del disco La marca de Caín. Y, por supuesto, no podían faltar temas de los Redondos, siendo El pibe de los Astilleros uno de los mayores highlights ricoteros:
El sueño del jinete, de La Luna Hueca, pone punto final a una noche inolvidable.
Gracias, Skay.
Quiero dedicar unas líneas a los encargados de la terminal de ómnibus de Madryn. No pueden cerrar la terminal, flacos. Un porcentaje de la entrada va al municipio, por ende, es plata que les llega a ustedes para mantenimiento. Eso si no tenemos en cuenta el dinero que se gasta durante la estadía. Pero hay gente que sólo tiene para ir a ver a su banda de rock y no le alcanza para pagarse un hostel ni mucho menos un hotel. Como sea, no pueden dejar a la gente que contribuye con la ciudad afuera cagándose de frío y durmiendo en una estación de servicio hasta que se hagan las 6AM. Por supuesto, es una anécdota que no apaña el concierto. Pero no quita que ustedes sean unos forros.
Me pone muy contento presentarles el documental #LaboratorioDeSabores. Este trabajo cuenta el proceso de elaboración de alimentos llevado a cabo en la planta Delikatessen de Gaiman.
Prestaron testimonio Ana Laura Ardiles [Directora de Producción e Industria de Gaiman], Juan Pablo Luna [Director de Alimentos del Chubut], Claudia López [Lic. en Tecnología de los Alimentos], Indira Gatti [Encargada del Centro de Desarrollo Delikatessen] y Adrián Lebendiker [Consultor PROCAL].
En marzo del 2016 ingresé a trabajar en la escuela Don Eladio Zamarreño de Dolavon, Chubut. Valeria Morón, la directora, quería armar una serie de talleres con la intención de brindar espacios diferentes a sus alumnos. Y creía que algo relacionado a lo audiovisual los engancharía. A lo largo de ese ciclo lectivo realicé una serie de videos que podés encontrar haciendo click acá. Pero lo que les quiero contar merece una entrada aparte.
Cierto día, la directora me llamó a su oficina y me presentó a Susana García, docente de la escuela primaria 101 de la localidad. Me comentaron que habían estado trabajando en un documental sobre los veteranos de Malvinas junto al Instituto William Morris y que no conseguían a alguien que se lo editase.
El resultado sería Héroes de Dolavon, una obra en el que los veteranos Jacinto Albeal, Cipriano Millanguir, Omar Serra, Albarino Castillo, Nicolás Nahuelhuen y Walter Sisterna narraron su experiencia en la guerra. Fue un trabajo muy gratificante y les voy a estar siempre agradecido por confiar en mí y permitirme compaginar esos testimonios.
EL DOCUMENTAL COMPLETO:
Lamentablemente en el rodaje no contaron con un buen micrófono pero no es impedimento para que puedas disfrutarlo. Los relatos son crudos y no te van a dejar indiferente. Héroes de Dolavon se estrenó en La Mercante, un emblemático edificio de interés histórico con la presencia de varios veteranos del Valle. La proyección sirvió a modo de preámbulo, ya que luego se inauguró una sala temática en homenaje a ellos. Fue una linda jornada y me gustó haber formado parte de la misma acompañado de mi papá. Enlace a la nota de Radio Chubut
No sólo el 2 de abril se debe conmemorar a los veteranos y caídos en Malvinas. Cualquier fecha está bien para rendir homenaje.
Así es. Mi cuarto cortometraje en mi época de estudiante cumple cinco años. Y para celebrarlo, quería compartirles no sólo el video sino algunas anécdotas que envolvieron a su creación. Por esos días, andaba obsesionado con Ed Wood (entiéndase el director, no el film de Tim Burton) y las películas de zombies Clase B. De hecho, la primera película que me ví ese 2012 fue 'Zombie'. A secas. Pero la que inspiró a La noche de los sustos fue Night of the ghouls, que había conseguido a un precio ridículo en un local de la Bond Street.
No sé que le vi, ya que es una obra mediocre de pies a cabeza pero, como les contaba, estaba obsesionado con Ed Wood. Por lo que después del visionado saqué tres cosas en limpio. Homenajear a ese malogrado director. No sabía de qué se iba a tratar mi historia, pero quería que su título empezase con un "Noche de..." en letras chorreantes sobre fondo negro. Y que su estética fuese en blanco y negro.
UNA CARRERA A CONTRARELOJ
Cuando decidí que sí quería hacer ese corto, habían transcurrido quince días de enero. Ya la primer semana de febrero con el equipo de producción nos desparramaríamos por Buenos Aires, Bahía Blanca y La Plata a ponernos al día con la universidad. Si quería llegar a buen puerto, tenía que ponerme manos a la obra enseguida. Conseguir actores no iba a ser un inconveniente. Mis amigos le darían vida a los personajes como en Demasiada sangre (2009) y Desperado: una historia de Rock
(2010). Ellos venían haciéndome el aguante y su contribución a mi aprendizaje como realizador audiovisual culminaría con
Al lado del cementerio (2013).
EL GUIÓN
Durante el 2011 los proyectos que planificamos quedaron truncos. Creo que es más indicado decir: fueron una cagada. Teniendo en cuenta esas frustradas experiencias, me dije que el guión no debería de exceder los cinco minutos. Un tiempo ideal para un rodaje en donde tu equipo de producción trabaja de onda pero que en términos narrativos implica cierta dificultad. Hay que presentar una idea con principio, nudo y desenlace en no más de seis páginas.
Primera página del guión original. Había una voz en off que narraba los sucesos pero finalmente se quitó en la edición.
El guión no pretendía ser al última Coca-Cola del desierto. Tampoco pretendía deslumbrar al espectador con una trama profunda ni con giros inesperados. Sólo quería rendir tributo a Ed Wood y a su particular quehacer cinematográfico. Lo cual dejaba muchos aspectos a la imaginación y a la improvisación. Cosas como la batería detrás del antagonista o que el personaje principal aprovechase a escapar cuando este último está concentrándose, fueron fruto del azar. Quizá no hubiesen encajado si se hubieran planificado. Pero sí se necesitaba una historia que sirviera de esqueleto y la terminé de escribir en tres días. Se la mostré a mis amigos, cambiamos algo por acá, sacamos algo por allá, y listo. A filmar que se nos acaba enero.
EL RODAJE
Lo hicimos en dos días. Uno lo utilizamos para las escenas diurnas y otro para las nocturnas. Las locaciones: la casa de Sebastián González (ya un clásico) y el descampado al lado del cementerio de los galeses en Trelew. En este último fuimos atacados por un ejército de mosquitos pero sobrevivimos.
Un problema técnico fue no conseguir un generador para colocar tachos de luces pero se resolvió con la de los coches de los actores. Así de cutre. Y en el patio de la casa donde se desarolla el final había un reflector de 1000 watts. Suficiente para iluminar el patio y esa potencia iba a dar un buen efecto cuando se pasaran las imágenes a blanco y negro.
"Klatuu barada nikto..." Un guiño a Army of darkness de Sam Raimi.
LA EDICIÓN
No hay mucho que decir acá. Fue bastante rápida. Las escenas fueron las mismas que en el guión y eso lo hizo más ágil. En los otros dos cortos tuvimos que inventar alguna que otra escena por falta de tiempo y meterlas suele complicar un poco el trámite. Hay ropturas en el eje y repetición de planos para darle un efecto Ed Wood. También encontré en Internet la banda sonora de Plan 9 y por último, lo pasé a blanco y negro.
EL CORTO
5 AÑOS...
...y parece que fue ayer. Ese 30 de enero de 2012 estaba a punto de volver a La Plata a preparar un final, fumaba casi un atado de Camel al día y pesaba cerca de 92 kilos de amor. La noche de los sustos me trae buenos recuerdos y es el mejor trabajo que hice junto a Roberto Heinken, Santiago Olais y Sebastián González. Ese año iba a ser uno de los mejores de mi época de estudiante y culminaría con Muerte cerebral, otro cortometraje de zombies producido y co-escrito junto a Nicolás Biscardi.
Sí, estaba obsesionado con los zombies.
Si leíste hasta acá, hoy tendrás un gran día ;) No te vayas sin pasar por IMDb y dejar tu puntaje a La noche de los sustos siguiendo este enlace: http://www.imdb.com/title/tt2523292/
Hoy quiero compartir un minidocumental que realicé esta semana para la escuela secundaria Don Eladio Zamarreño de Dolavon, Chubut. En el mismo, el equipo directivo cuenta un poco acerca de su experiencia en el concurso de SAMSUNG "Soluciones para el futuro".
Trabajo en la institución desde finales de marzo dictando un Taller de Audiovisual y filmo cada tanto este tipo de trabajos. Es una forma de no oxidarme, grabar y editar lo más seguido posible. A continuación les comparto algunas de las producciones que hice:
El video que da nombre a la entrada:
El concurso de Seguridad Vial en los que participaron algunos de mis alumnos:
Un videominuto sobre el Medio Ambiente:
Paralelamente, en otra escuela, me desempeñaba como Coordinador del Centro de Actividades Juveniles (C.A.J.). A principios de noviembre hubo un encuentro intercaj donde participaron colegios de todo el Valle Inferior del Río Chubut. La Laguna Chiquichano de Trelew fue el espacio elegido para albergar a los estudiantes:
Mientras preparaba una entrada con respecto a villanos en películas, consulté la hora en el reloj de la compu y me topé también con el calendario. Hacía casi seis años, mis amigos y yo andábamos produciendo nuestro segundo cortometraje. La historia iba de una banda de rock fracasada que a días de su primer show, su baterista los abandona. A partir de ahí, Elliot y Billy, los miembros restantes, se ponían en busca de un reemplazante sin mucho éxito.
Si Demasiada sangre me había dejado la experiencia en rodajes y edición de video, Desperado: una historia de Rock se vio beneficiado. En lo que respecta a la imagen se ve mucho mejor, hay una planificación y la historia, por fin, se entiende. Los ocho minutos que contienen la trama queda clara la relación que hay entre los personajes, la personalidad de ellos, el conflicto y la lucha por resolverlo. Cosa que en la anterior realización resultó muy abstracto.
Al tener listo el guión con antelación, los actores eligieron sus vestuarios y agregaron detalles a sus diálogos. Eso es algo que recomiendo cuando trabajás con actores que no son profesionales. Al elegir ellos la jerga, posturas y ropas, los hace ver natural y no como monigotes en cámara.
En esta oportunidad busqué ser más visual. La ausencia de Jeb, el baterista, es evidente desde la apertura. Y sólo lo veremos en tres escenas de un total de 10. Aún así, el personaje está presente en el diálogo pero al mismo tiempo en la imagen. En gran parte de las escenas decidí mostrar un redoblante o un platillo ya que simbolizaba la búsqueda de los protagonistas.
Cada proyecto en el que nos embarcamos nos deja una enseñanza. En este caso, aprendí de la importancia de trabajar en equipo; de cómo la opinión de alguno de los involucrados puede enriquecer el trabajo.
Desde mis primeras filmaciones siempre tendí a querer escribir y dirigir mis proyectos. No era una razón autoritaria, sino que se me daba bien y lo sentía una experiencia más personal. Sin embargo, cuando te cerrás y no dejás que los otros opinen, a la larga te puede perjudicar. No digo con esto que el trabajo esté condenado al fracaso, para nada. Pero el resultado final puede nutrirse en cuanto a contenido respecta.
El primer borrador del guión contenía el esqueleto de la historia que terminó quedando pero las situaciones y diálogos eran bastante escuetos. Cuando se lo mostré a Santiago Olais, se tomó la molestia de hacer una lista con sugerencias que acepté de buen agrado. Ideó el gag de la revista Parateens, sustituyó palabras y recomendó canciones para la banda sonora. Por otra parte, a Gera Chiquito, un amigo en común que está metido en el mundo de la música, le comentamos sobre el proyecto y le pedimos si le interesaba escribir alguna escena complementaria. Gera creó a dos periodistas amarillistas que investigaban la supuesta homosexualidad de Elliot, el cantante. Por falta de tiempo no se pudo llevar a cabo pero si algún día se hace una remake o una secuela, me gustaría incluir a sus personajes.
En su momento, cuando me preguntaban de qué iba el video que estaba editando, les decía que de dos músicos buscando a un baterista. Pero hay un tema más profundo, el cual me preocupaba. Tenía que ver con mi grupo de amigos y cómo de a poco íbamos cambiando. Por razones concernientes al estudio o simplemente personales, a veces nos alejábamos. Claramente las cosas ya no eran como en la escuela. Cada cual tomaba las decisiones que creía correctas y diferentes a las de otros. Eso encontró lugar en el guión y definieron la personalidad de Elliot, Billy y Jeb. Pero a pesar de los cambios que podamos sufrir o de la ciudad que nos separe, cuando nos juntamos y nos ponemos al día, esas diferencias desaparecen gracias a un gusto en común que a pesar del tiempo nunca se modificó. Me refiero a lo que Elliot llama el espíritu del Rock. Es decir, a todas esas bandas y canciones con las que crecimos e intentamos tocar; a aquellos conciertos que compartimos o a una cerveza con AC/DC de fondo. Es un nexo que nos une y persiste inalterado. Así que si me preguntás ahora, te contestaría que Desperado es un corto que habla de la amistad. No importa si uno de nosotros se desvanece porque cuando las papas quemen de verdad, va a volver aparecer haciendo sonar el platillo.
No existen obras perfectas y esta, menos que menos, no es la excepción. Cuando Jeb confiesa a Billy que va a dejar la banda, se oye un fragmento del relato de Víctor Hugo Morales cuando Argentina pierde ante Alemania en el Mundial de Sudáfrica. Es la segunda vez que se escucha (la primera vez es para poner en contexto). La intención era resaltar que a partir de ahí, todo empezará a ir en caída libre. Sostengo todavía que la analogía era buena pero no la tuve que haber utilizado, teniendo en cuenta que no contaba con otro micrófono que no fuera el de cámara. Los relatos de Víctor Hugo terminaron por enmascarar las voces. Y un consejo: cuando termines de editar tu video siempre tené guardado los crudos o bien una copia con los diálogos y el sonido ambiente para posibles modificaciones. Desperado abusó de canciones y en YouTube lo sacaron por derecho de autor. En mi canal de DailyMotion lo podés encontrar con subtítulos y en mejor calidad.
Si el cortometraje te gustó, dejá tu puntaje en IMDb.
La intención de la entrada que estás leyendo no sólo es la de compartir mi corto, sino también contarte un poco sobre mi experiencia con la Tesis de Grado. Puede que alguien del otro lado se encuentre tan o más perdido que yo una vez finalizó el plan de estudios de la carrera de Artes Audiovisuales de la UNLP. Si ese es el caso, espero poder iluminarte aunque sea un poco.
El 19 de febrero de 2014, fecha en que rendí la última materia, recuerdo haber pensado que ya estaba; que lo que venía era un trámite. Desde el Taller de Tesis venía trabajando con una idea, la cual plasmé en imágenes. La historia me gustaba aunque podían corregirse bastantes cosas. Recién ese año acababa de adquirir una cámara que grababa en HD y contaba con mejores recursos. Un remake sonaba bastante bien como punto de partida.
Los días pasaron y la felicidad por haber terminado las cursadas se esfumó. Ya iba siendo hora de meterme de lleno en la Tesis y antes que nada, necesitaba encontrar un Director de Tesis. Así que escribí un par de páginas explicando lo que quería trabajar con la intención de mostrar a los profesores.
Y acá empezaron mis problemas...
Buscar un Director es complicado sino arrancás a hablar con tiempo. Yo quería a Marcos Tabarrozzi pero él es uno de los más solicitados junto a Gustavo Fontán y Alejandro Nigri. Cuando me acerqué a conversar con él, me dijo que no podía. Pero tuvo la amabilidad de ponerme en contacto con un profesor de su cátedra el cual fue ayudante mío en Realización 4.
El tipo resultó ser un colgado que casi nunca me contestó un mensaje. Aún así, admito que tampoco insistí lo suficiente y que le estaba tomando el gustito a eso de no tener que cursar todos los días y mirar cuanta serie se me cruzaba. Cuando la situación no dio para más, hice las valijas y volví a mi ciudad. Mientras buscaba correos electrónicos de profesores para mandar, decidí cambiar la idea del proyecto. Sí quería hacer algo relacionado con la ciencia ficción pero hacer un remake del proyecto de Taller de Tesis ya no me interesaba.
Como seguía sin conseguir Director, decidí volver a La Plata y salir a filmar. Pensaba que si mostraba imágenes en vez de palabras, se me sería más fácil dar con uno. No fue así pero lo que grabé a finales de ese año me serviría para bajar a tierra cosas con las que quería trabajar. El 2014 terminó con un sabor agridulce.
El período correspondiente a enero y marzo siguientes consistieron en dar forma al material que había grabado. Eso fue frustrante porque no había un elemento que uniera esas imágenes y la sensación de hacerlo por nada pesaba. De todas formas, me vinieron al pelo para probar efectos y filtros que utilizaría en Liberación electrónica.
Volví a ponerme en contacto con Marcos y de nuevo tuvo la amabilidad de pasarme los mails de dos profesores que estaban habilitados para ser Directores de Tesis. Y así fue como de una semana a otra, conseguí a Fernando Arizaga. Desde el primer momento estuvo predispuesto a colaborar conmigo y mostró absoluto profesionalismo a lo largo de los seis meses que anduvimos trabajando. El proyecto final no hubiese sido lo mismo sin el material bibliográfico y filmográfico que me proporcionó.
Cuando el guión y la propuesta estética quedaron zanjados, le tocó el turno al Anteproyecto. Instancia que en el 2014 se veía tan lejana. Acá Fernando me puso en contacto con su otro tesista y tuve el gusto de conocer a Ceferino Girino, cuya ayuda en esta etapa fue invaluable. Me encontré con un tipo que había pasado casi lo mismo que yo y coincidimos en lo complicado que era encontrar algún egresado al que consultar. Los pocos que había, se mostraban muy herméticos al respecto. Sumado a que hay muy pocos egresados del Plan Nuevo. Por eso, así como Ceferino compartió conmigo lo que sabía, yo comparto mi Anteproyecto.
Este no es otra cosa que una carpeta con tus datos, acompañadas de una fundamentación, una propuesta metodológica, un plan de trabajo y la bibliografía/flmografía. Esto tiene que ser breve, así que no te explayes demasiado. Tampoco es definitivo, el proyecto puede evolucionar. También se deben adjuntar dos cartas dirigidas a la Decana. Una tuya, en la cual solicitas dar inicio a la Tesis de Grado. Y la segunda del Director de Tesis, el cual corrobora haber estado supervisando tu proyecto y que da el visto bueno para que empieces. Cuando lo tengas listo, lo entregás en la oficina frente a la S.A.E. de la Sede Central. Una vez lo aprueben, te mandan por mail el Número de Expediente y listo. Oficialmente sos tesista.
Primer borrador del guión. Del Anteproyecto al resultado final, hubo varias modificaciones.
Pero con eso no te alcanza para recibirte. A partir del momento en que te aprueban el Anteproyecto, tenés un plazo de tres años para entregar la Tesis. Yo no tenía intención de demorarme más y la segunda mitad del 2015 me dediqué a preparar el rodaje que se llevaría a cabo en octubre.
Entre medio, hice algunos esbozos de lo que sería la carpeta. Aquella en la que explicás el proceso y fundamentás lo que hiciste en el proyecto. Recomiendo ir a la Videoteca y retirar dos o tres Tesis. Las hay de todo tipo. Es un buen ejercicio y de paso mirás lo que hicieron otros compañeros. Podés pedir tanto las carpetas como los DVD's, lo cual resulta esclarecedor. A mi me gustó mucho el proyecto En la cima de Pamela Veneciano Colo; gran trabajo de arte y de sonido.
Liberación electrónica se terminó y entregó recién en febrero de 2016. Tenés que llevar al Departamento de la Sede Fonseca cinco copias de la carpeta y del video. Ahí te ponen en lista de espera y te piden que tengas paciencia. Entre tanto volví de nuevo a mi ciudad, empecé a trabajar y me avisaron a los tres meses que ya tenía Jurado. Con respecto a la Mesa de Evaluación, esta duró cerca de una hora. Primero proyectaron el cortometraje, me hicieron dos o tres preguntas puntuales y después pasaron a señalarme las virtudes y falencias del trabajo. Lo que vino a continuación fue positivo y puso punto final a esta etapa. Si te interesa, podés ver acá mi carpeta.
En conclusión, lo de no conseguir Director de Tesis en el 2014 fue un golpe duro e inesperado. Pero no hay mal que por bien no venga, y supongo que ese parate sirvió de motivación para lo que vino en 2015. Un millón de gracias a la gente que me bancó y dio una mano a lo largo de ese camino. A José Marsellá, Noelia Mercado, Fernando Arizaga, Ceferino Girino, Nicolás Biscardi, Mauro Álvarez, Ana Paula Gaud, Agustín Echenique, Gastón Rodríguez, Debora Hellriegel, Marcos Tabarrozzi, Selva Cotignola... y tanta gente que estuvo apoyándome. Si me olvido de alguien sepan disculpar. No habría podido llevarlo a cabo sin ustedes y mucho menos sin mi familia, que me aguantó en todas. Estas líneas fueron para ustedes.
El cine significa mucho para mí. Las razones son varias pero supongo que la razón principal es que siempre quise hacer mi película. Contarle a la gente historias que se me ocurren y tratar temas que me interesan.
Así que a principios del 2008 agarré una valija y me fui a estudiar Artes Audiovisuales a La Plata.
Antes de ese año, no miraba cine que no fuera el de Hollywood. Mi corazón estaba (y lo sigue estando) en gente como George Lucas y Steven Spielberg.
Fue en la facultad, en especial en la cátedra de Realización 1, donde mi campo visual se fue ampliando. Ahí conocí otro tipo de pelis. En el aula donde daban la materia vi por primera vez una obra de Werner Herzog o un vídeo experimental de Bill Viola. Si bien no me terminaron copando esos directores, debo reconocer que me ayudaron a formar un estilo a la hora de encarar un proyecto propio. A "trabajar con planos" diría Fabio, el titular de esa cátedra.
Entre tantos realizadores que citaban, hubo uno en particular que era nombrado todas las santas clases. Y desde ese momento, se ganó mi odio. Incluso tenía (y tiene) muchos defensores en la facultad. Si sos ingresante a esa carrera, te aconsejo que elijas a tu grupo de amigos en base a quien le gusta y a quien no. Te vas a ahorrar un montón de peleas.
Aquel hombre, cómo no, también había escrito un libro; que fue el primer autor que leí en la universidad. Cierto profesor, con claras intenciones de joder un poco, dijo que aquel hombre escribía maravillas sobre el cine... Pero que cuando veías sus películas eran una porquería.
Todavía hoy me da gracia la cantidad de discusiones que he tenido con varios compañeros por culpa de ese tipo. No puedo expresar con palabras cuánto lo detestaba. Quizá tuviera películas que fueran el no va más del cine. Pero al tenerles también bronca a los que decían que era un genio o un poeta del celuloide... Preferí hacerle la cruz y no ver otra cosa de aquel hombre.
Hasta hoy...
Mi director de tesis me mandó a que me vea Solaris (1972) y Stalker (1979) de Andrei Tarkovsky. Stalker, pese a todo lo dicho, es una obra que tiene mucho valor nostálgico para mí. Fue la primera de una serie de filmografía obligatoria que nos mandaron a ver aquel 2008 en Realización 1. Pero nunca la había visto completa; sólo escenas que nos proyectaban en clases.
La verdad es que la menosprecié sin justificación y descubrí que yo era quien se comportaba como fanboy. La película es buena y adelantada a su época. Con respecto a lo visual, debo admitir también que es una delicia, da gusto ver la soltura de los travellings y esa niebla apoderándose de los paisajes. Aún así, hubo dos momentos que me cortaron la fantasía a partir de que los personajes entran a La Zona. Tras construir un buen misterio sobre qué o cómo será ese sitio, sumado a una exquisita elección de planos, finalmente llegamos a un lugar que me recordó al baldío de la esquina de mi casa. A partir de acá, los ataques de misticismo y filosofía de los protagonistas son insoportables. Ya sé que están atrapados por la energía o lo que fuese que desprende La Zona, pero a mi entender estorba e interrumpe el clima que se ha creado. Estos planteamientos existenciales son una fija en la obra de 'Andy', a veces resultan interesantes, pero en el contexto de Nostalghia o de Offret. Acá, en Stalker, no. No quiero escuchar sus dilemas, ya lo hice durante el camino; lo que quiero ahora es verLa Zona.
Lo curioso es que una vez dentro de La Zona, los personajes no pueden volver por el mismo camino ni tampoco avanzar en línea recta. Ese ir para adelante sorteando obstáculos y la "promesa" de que al llegar al umbral se les concederá un deseo (objetivo) puede entenderse como un videojuego. Y encima, uno de terror psicológico como Silent Hillsólo que 27 años antes. Cuando una película está adelantada no sólo debe innovar desde lo técnico o argumental. Sino que varias generaciones después, puedan apreciarse este tipo de cosas.
No puedo decir lo mismo de Solaris. A esa le ponía varias fichas. Me decepcionó de tal manera que me sacó las ganas de leer el libro de Stanislaw Lem. Las partes fuertes del argumento transcurren en una estación espacial ubicada en la órbita de un planeta acuático. En ningún momento me sentí atrapado como sí lo hice con respecto a La Zona. Ojo, ciertas escenas me metieron en el mambo de los personajes y llegué sentirme incómodo. Si alguien me puede explicar el sentido de la escena de la carretera en Japón, se lo agradecería.
Quitando esa cuestión de gustos, admito que las dos son buenas películas y merecen un segundo visionado (que en mi puta vida lo voy hacer). Si sos ingresante y la sufrís con Tarkovsky, te recomiendo que te despojés de los prejuicios y le des una oportunidad. Merece la fama que se le ha dado y por ende, es un director que merece ser visto. Personalmente a mi no me gusta. Sé que su obra es importante y ha contribuido a la historia del cine pero no por eso me tengo que arrodillar y rendirle culto.
Me bajé Zerkalo (1975), la cual también es una deuda pendiente, para verla ahora que estoy en frecuencia con este tipo. Le tuve curiosidad desde que leía Esculpir en el tiempo (buen libro, nobleza obliga). También quiero ponerle punto final al tema Tarkovsky y ojalá con ese film pueda hacerlo de una vez por todas.
Por cierto, tanto Solaris y Stalker están divididas en dos partes. Con las dos me dormí. Antes que poeta, yo lo llamaría el Alplax del celuloide.
A principios o mediados de un año es donde encuentro tiempo para filmar mis propias historias. Rodé muchos cortos con mis amigos y gracias a ellos fui llevando a la práctica lo que aprendía en las clases de la facultad. En esta ocasión, les comparto una de esas realizaciones.
Al lado del cementerio fue grabado en enero del 2013 en Trelew, Chubut. Por esas épocas andaba obsesionado con los zombies y las películas filmadas con el estilo a 'cámara en mano' que inmortalizó The Blair witch project. Estas habían resurgido gracias al éxito de [Rec] y yo no quería quedarme atrás.
La historia va de un grupo de amigos que, ignorando una enfermedad, deciden ir a beber algo al lado de un cementerio mientras esperan a sus novias. Ahí le harán frente a un infectado y quizá, eso sea lo último que hagan...
Si el trabajo te agradó, te agradecerpia que dejes tu puntaje en IMDb.
La idea es hacer una serie de video reseñas cada dos o tres semanas siendo la primera de ellas Resident Evil (2002) de Paul W.S. Anderson.
Pero las reseñas no se limitarán a películas como tampoco a un género específico. La variedad es importante. También me gustaría compartir opiniones de libros, series y música. Así que espero que disfruten.
Voy a arrancar con un laburo mío, un pequeño homenaje a Ed Wood, a quien considero que se lo ha catalogado injustamente como el 'peor' director de cine de todos los tiempos. Si bien sus producciones dejaban mucho que desear, para mí logró captar cierta magia que muchas realizaciones amparadas bajo la etiqueta del 'arte' carecen.
Eddie, ¡este trabajo fue para vos!
La noche de los sustos fue rodada en la ciudad de Trelew en enero del 2012. Se trata de una breve comedia con estilo de terror clase B donde la historia no es más que una excusa para agarrar la cámara y filmar algo.
EL CORTOMETRAJE:
Por favor, si el video te gusto, apreciaría muchísimo que me dejes un puntaje en IMDb. Además, si querés saber un poco el trasfondo que envolvió al proyecto, abajo te dejaré un link directo.